Los tres noes en fisioterapia

Los tres errores colosales

Muchas son las dudas que surgen a la hora de realizar ciertas actividades o movimientos. ¿Será bueno esto para mi lumbar? ¿Dormir de esta manera es bueno para mi cuello? Desde Fisioterapia Moredia queremos ayudarte a resolver algunas de tus dudas y para ello hemos trazado tres reglas fundamentales, que si las cumples, vas a mejorarás tus problemas musculares. Aquí te presentamos las tres reglas básicas que han venido para salvarte. Las llamamos “las reglas de los tres noes”.

  • NO a la rotación de cuello. Muchas veces para calentar o estirar el cuello nos ponemos a dar vueltas a la cabeza de forma bastante agresiva. Esto nos alivia bastante, ya que conseguimos estirar la musculatura en todos sus planos. ¿Pero acaso nos hemos parado a pensar que le sucede a nuestras articulaciones? Cuando hacemos ese movimiento, provocamos que todas nuestras vertebras rocen indiscriminadamente, y esto a la larga, provoca desgaste a nivel vertebral, así como la irritación de las raíces nerviosas. ¿Solución? Para estirar el cuello trabaja en planos más sencillos. Simplemente inclina lateralmente la cabeza y presiona con las dos manos el hombro contrario del lado al que inclinas. Con esto consigues estirar solo la musculatura y que tus nervios no se elonguen.
  • NO sobrepases tu cuerpo por delante de tus pies. Sin darnos cuenta hacemos muchas veces este movimiento: adelantamos el cuerpo dejando que caiga el peso por delante de nuestra base de sustentación. Esto provoca que a nivel lumbar se produzca una palanca, y las pequeñas articulaciones posteriores de nuestras vertebras lumbares tengan que sujetar todo el peso y luego recuperarlo a nuestro eje. Esto sucede al sentarnos y levantarnos de una silla, coger los zapatos del suelo o planchar, por ejemplo. La solución es sencilla, adelantamos un pie y así nuestro peso estará dentro de nuestro control y no requerimos del trabajo lumbar, sino que las piernas harán la función.

  • NO a las mantas eléctricas en las lumbalgias. Este “no”, es el más controvertido. Seguro que un médico, familiar o amigo te ha dicho que si te duele la espalda, te pongas la manta eléctrica y se te pasará. No es del todo cierto. Igual que con el cuello, sentiremos alivio ya que el calor relaja la musculatura, pero no es la solución a nuestro problema. Las lumbalgias y ciáticas suelen producirse por una inflamación en las articulaciones posteriores lumbares y esta inflamación es la que roza e irrita el nervio ciático, dando esa sintomatología tan conocida. Cuando nos damos un golpe o nos hacemos una torcedura, ¿qué nos ponemos para evitar que se inflame la zona? Frío. Pues esa es nuestra solución. Para que el dolor disminuya, debemos poner hielo. Túmbate de lado en el sofá, ponte en “posición de cuatro”, pegando la espalda al respaldo. La bolsa colócala en la parte más baja de la espalda (en el centro) a la altura del sacro. Permanece así durante 10 minutos. Luego quita la bolsa, túmbate boca arriba dejando las piernas elevadas y apoyadas sobre algo, y mantén esa “posición de cuatro” que mencionábamos anteriormente. Mantenla el doble de tiempo, es decir, 20 minutos. Luego, muévete con normalidad.

Anímate y empieza a seguir nuestros consejos. Si quieres comentar algo, no lo dudes. Estate atento al próximo post.