Las lesiones más comunes en el pádel

Cuáles son las lesiones más comunes en el pádel

El pádel es uno de los deportes que más ha crecido en los últimos años en nuestro país. Según los datos expuestos por la Federación Española de Padel, el número de inscritos ha pasado de los 39.652 del 2012, hasta los más de 68.000 en el 2018. Su fácil acceso así como la exigencia física requerida, conlleva a que cualquier tipo de usuario que quiera practicarlo pueda hacerlo.

Sin embargo, es importante detallar el volumen de lesiones más comunes que vienen registrándose desde que este deporte se hiciera popular en nuestro país. El pádel no se encuentra en las primeras posiciones, ­–dejando a deportes como el “crossfit” y el fútbol en el pódium en número de lesiones– aunque hay que tener en cuenta que la sobrecarga se puede registrar en zonas muy específicas del cuerpo y conviene tenerlas en cuenta.

El brazo, una de las zonas más perjudicadas

Buena parte de los deportes que se practican con pala o raqueta afectan notablemente al codo y hombro del jugador. La realización de movimientos bruscos o no efectuar una buena técnica en el golpeo puede conllevar una mala estabilidad articular, que con el tiempo, se traduzca en lesiones de distintos tipos.

  • Tendinitis del manguito rotador: El pinzamiento causado por la inflamación de los tendones articulares registra un dolor intenso que puede radiarse al resto de la extremidad. La causa que genera la aparición de tal lesión está motivada por el continuo golpeo de la pelota.
  • Codo de tenista o epicondilitis lateral: Esta lesión que tanto hemos escuchado, es una tendinitis que se registra en la articulación del codo, donde intervienen los extensores del antebrazo; que son los encargados de realizar la unión de los músculos y el hueso. Su uso forzado y continuo conlleva a la aparición de síntomas asociados a dolores en la parte exterior de la articulación y a la pérdida de fuerza en el agarre. Para evitar su aparición se recomienda un buen ejercicio de calentamiento previo a la realización de la actividad y estiramientos específicos.

Las lesiones en las articulaciones de la pierna

El pádel, al igual que el tenis o bádminton, están sometidos a continuas flexiones de rodilla y tobillo. Saltos, continuos deslizamientos y cambio de posiciones y ritmo en carrera, generan distintos tipos de lesiones que pudieran prevenirse si se realizara un calentamiento previo en condiciones. Os anotamos algunas de las dolencias más comunes.

  • Lesión del tendón de Aquiles: La irritación o hinchazón del tendón tras un uso excesivo o la falta de entrenamiento, acarrean molestias en la zona que de no ser tratado puede derivar en una dolencia crónica. Aquellos que padecen una tendinitis en esta zona pueden registrar al inicio un dolor leve, por encima del talón que puede intensificarse cuando se realizan ejercicios con cierta intensidad. Puede derivar en rigidez muscular y en debilidad de la extremidad afectada. La solución pasa, en el momento en el que se detecte, en acudir al fisioterapeuta para la realización de tratamientos de recuperación.
  • Esguinces de rodilla: Los esguinces en la rodilla pueden haber sido ocasionados por multitud de
    motivos. Uno de los más característicos puede darse por debilidad muscular, que derive en algún
    movimiento extraño y conlleve a la inflamación del ligamento afectado. Para prevenir esta tipología de dolencias es muy importante utilizar un calzado correcto y que el piso donde vamos a practicar el deporte esté en las mejores condiciones. La curación de cualquier tipo de esguince, mediante tratamiento y seguimiento de un fisioterapeuta, ayudará a que el ligamento cicatrice bien y evite que haya recaídas o que se produzca otro tipo de lesiones, como las luxaciones.

Distensiones musculares o “rotura de fibras”

Buena parte de los deportistas que juegan al pádel registran las distensiones musculares y normalmente en la musculatura isquiotibial. Esta lesión aparece normalmente por un mal ejercicio de calentamiento de la zona o por no realizar los estiramientos convenientes tras su conclusión. El tratamiento requerido es la recuperación y cicatrización del tejido lesionado, así como la vuelta progresiva a la actividad deportiva.